Programa de Ciencias

El Programa de Ciencias tiene como misión fundamental contribuir a la formación de un ser humano que posea una cultura científica y un conocimiento tecnológico, que lo capacite para ser responsable consigo mismo, eficaz en el mundo del trabajo, a la vez que contribuya positivamente con la sociedad promoviendo el respeto por la naturaleza y la vida, propiciando un ambiente de paz. Es necesario que nuestros estudiantes sean ciudadanos útiles, que conozcan los conceptos y las destrezas de la ciencia y su integración con otras áreas del saber para enfrentar las demandas de la fuerza laboral de generaciones futuras en los aspectos tecnológicos y económicos, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y formar un mundo mejor.

En el Programa de Ciencias, se han identificado cinco necesidades esenciales de nuestros estudiantes y de la sociedad que hacen pertinente el estudio de las ciencias naturales y que validan la presencia de este Programa de estudios en la escuela puertorriqueña. A continuación se detallan las mismas proveyendo la justificación para cada una de ellas.

  1. La conservación del ambiente y nuestros recursos naturales. El desarrollo urbano promueve un desparramiento desmedido de construcciones para viviendas, centros comerciales y redes viales, que está destruyendo los ecosistemas —principalmente los de bosques— y las cuencas hidrográficas de nuestro país a un ritmo acelerado. Una gran cantidad de especies, tanto de plantas como de animales están desapareciendo en el mundo entero por los efectos de la destrucción de su hábitat. En Puerto Rico, por ser una isla, este efecto es mayor. Actualmente tenemos una gran cantidad de especies de plantas y animales en peligro de extinción (Miner, E. 1999, Departamento de Recursos Naturales) y la destrucción del ambiente continúa. El efecto en las cuencas hidrográficas lo sentimos cada vez que tenemos un período de sequía. Los ríos no cargan ya el mismo volumen de agua debido en parte a un nivel alto de evaporación y a la gran sedimentación como consecuencia de la deforestación masiva que se ha producido en sus cuencas. La destrucción continua del ambiente atenta contra la vida de otros seres vivientes y aun de nuestra propia vida. Es necesario concienciar a los estudiantes sobre estos aspectos de modo que sean portavoces y actores de acciones requeridas para proteger el ambiente.
  2. El desarrollo de la tecnología actual requiere un ciudadano que posea un conocimiento tecnológico que lo capacite para ser responsable consigo mismo y eficaz en el mundo del trabajo. Los cambios acelerados en los adelantos científicos y tecnológicos, y su relación con la economía de los países, han cambiado aspectos esenciales de nuestra sociedad. La relación de producción, así como los productos mismos en la red de producción, han cambiado mucho en los últimos 20 años (UNESCO, 1996). La línea de producción típica, en donde los trabajadores hacían una operación automática, ya prácticamente no existe. Actualmente se requiere que los obreros, debido al incremento de la complejidad y sofisticación de los equipos y a la reestructuración de las compañías cuyo énfasis se centra en la calidad, tomen iniciativas, piensen críticamente y solucionen problemas (Reigeluth, C.M. 1999). La tecnología ha entrado en nuestras vidas de un modo sin precedentes históricos. La tecnología de computadoras está en todos los aparatos e instrumentos de diversión, transportación y de trabajo. Las transacciones económicas en el ámbito mundial dependen de la tecnología de la computadora. La salud y todos los servicios de asistencia social están montados y desarrollados a través de esta tecnología. Se espera que las personas educadas no sólo entiendan la tecnología actual, sino que sean capaces de aprender nuevas tecnologías rápidamente. A las futuras generaciones se les exigirá la habilidad de utilizar la tecnología de información del mismo modo que se ha exigido en nuestra generación saber leer y escribir (Walker, D., 1999). Es nuestra responsabilidad desarrollar en los estudiantes el conocimiento necesario para que entiendan la tecnología y puedan utilizarla adecuadamente, tanto en su uso individual, como colectivo.
  3. El desarrollo de la ciencia y los adelantos científicos han tenido un gran impacto en muchas áreas de nuestras vidas, lo cual requiere que los estudiantes conozcan los conceptos y las destrezas de las ciencias, esto es, tengan cultura científica. El rol de las ciencias aumenta cada día más en nuestra sociedad, pero no así el conocimiento científico de la ciudadanía en general (Nelson, G., 1999). El genoma humano, los alimentos transgénicos, la clonación de animales y humanos, los adelantos tecnológicos en la medicina, la contaminación ambiental, los mecanismos alternos de obtención de energía, el desarrollo de armamentos, la exploración espacial, entre otros, son sólo algunos aspectos que están relacionados con la salud, la religión, la ética, la economía y la política. Los estudiantes que están en la escuela superior actualmente ya tienen que tomar decisiones sobre diferentes aspectos que están relacionados con éstos y otros temas. Un estudiante que esté cursando actualmente su tercer grado tendrá derecho a votar dentro de diez años y no tenemos idea de cuán relacionados estén los temas planteados (y otros) con su vida cotidiana. La abstinencia de alcohol, de drogas ilícitas, de activarse sexualmente a edades tempranas, son, entre otras, decisiones que requieren la utilización adecuada de información científica. La decisión de ingerir o no productos transgénicos en la dieta, entender el uso de las huellas genéticas en casos judiciales, utilizar vacunas químicas en los alimentos, opinar sobre lo ético y lo moral en la concepción de los “bebés de probeta” y la clonación humana, de la quema de desperdicios sólidos para producir energía, y de la guerra bioquímica, son sólo algunas de las cuestiones a las que tienen que enfrentarse los ciudadanos actualmente y que requieren una amplia cultura científica. La toma adecuada de decisiones está relacionada con la validez del análisis que se haga y éste a su vez está ligado al conocimiento que se tenga sobre los asuntos a ser tratados. Para lograr que los estudiantes desarrollen una cultura científica es necesario que los estudiantes entiendan y apliquen los conceptos básicos de las ciencias. Por lo tanto, hay que darles la oportunidad de que utilicen los mismos en situaciones reales de la vida diaria, en las cuales ellos vean que es necesario y es ventajoso entender los conceptos científicos para resolver la situación (Cobern, W. W., Gibson, A. T., & Underwood, S. A., 1995). El desarrollo de una cultura científica es en realidad educar para la vida (Cobern, W. W., Gibson, A. D., Underwood, S. A., 1995).
  4. Una gran cantidad de asuntos relacionados a nuestra vida diaria requiere que los miembros de la sociedad posean el hábito de pensar científicamente. Actualmente han proliferado las dietas para rebajar instantáneamente, las medicinas naturales que curan todos los males, la numerología, la astrología y por supuesto la seudociencia. Este fenómeno ocurre a través de una propaganda masiva, a través de los medios de comunicación, en donde se alegan y se plantean resultados basados en supuestos datos de investigaciones. Algunas alegaciones inclusive hablan de datos científicos. La enseñanza de ciencias debe incluir de un modo sistemático el modo de pensar y razonar científicamente, partiendo de los datos y de la naturaleza empírica de la ciencia. En las ciencias naturales, la toma de decisiones se fundamenta en el análisis de los datos, siguiendo un proceso de validar los mismos y utilizándolos como la base para llegar a las conclusiones. Éste es el verdadero proceso de inquirir (Snell, V., Baurmgartner, L., Seaver, D., 2002). El hábito de pensar científicamente se nutre de los procesos de análisis y evaluación de los datos, y de la validez de las conclusiones como una derivación lógica de la relación entre los datos, los supuestos y las conclusiones. El desarrollo del pensar científicamente capacita al estudiante para lidiar con los planteamientos que alegan estar basados en las ciencias cuando en realidad no lo están. Es evidente que el currículo de ciencias tiene ingerencia y pertinencia proveyendo algunas herramientas que capaciten a los estudiantes y a la sociedad en general para el análisis crítico de estos asuntos y la toma de decisiones de un modo racional.
  5. El quehacer científico debe promover respeto por la naturaleza y la vida, propiciando un ambiente de paz.  Como se planteó anteriormente, el conocimiento científico y tecnológico está prácticamente en todas las facetas de nuestra vida. La obtención del conocimiento científico es una empresa humana que no está exenta de los prejuicios y valores de los que la llevan a cabo. El desarrollo de la ciencia y la tecnología resulta en conocimiento que se puede utilizar con poder destructor tanto para la naturaleza como para el propio ser humano. En una sociedad, tanto el grupo que produce ciencia y tecnología como los políticos y la sociedad civil que permiten y promueven la utilización de éstas son responsables de los efectos positivos o negativos que se puedan alcanzar. La decisión de cómo utilizar un conocimiento determinado se basa en la libertad de escoger un curso de acción particular, y esta selección está basada en el sistema de valores éticos y morales, derivados de la cultura en la cuál se está (Karmondy, E. J., 1990). Por ejemplo, actualmente, el uso de agentes bioquímicos para ser utilizados en una guerra, el desarrollo de pesticidas para ser utilizados masivamente para aumentar la producción agrícola, el discrimen contra personas que posean defectos genéticos para obtener seguros de salud, la utilización de células germinales obtenidas de fetos humanos para desarrollar tejidos u órganos que puedan ser implantados luego en personas con necesidad de éstos, son asuntos que tienen una dimensión ética y valorativa que no se debe obviar en un programa de estudios adecuado. El desarrollo de los aspectos éticos y valorativos de la utilización del conocimiento que se obtenga del quehacer científico son necesarios en nuestra sociedad para que se propicie realmente una educación para la paz.

Materiales del Curriculo (mapa curricular, calendario de secuencia y expectativas de aprendizage)<--break->